Los últimos meses, el dolor en la espalda empezó a ser más frecuente y más intenso. Cada semana se repetía de una manera cada vez más aguda, más fuerte, comenta Marivel Rivera, a quien luego de varios exámenes le confirmaron que padecía de dos cálculos en el riñón izquierdo.
Tras las evaluaciones médicas, la paciente fue intervenida en el nuevo servicio de Urología del Hospital Alfredo Paulson, que este miércoles 26 de agosto fue inaugurado.
Ahora, en el segundo piso del centro, se ubican las unidades de procedimientos y la sala de hospitalización, con 22 camas separadas para hombres y mujeres, para ofrecer una “mejor atención”, asegura la uróloga Mayra Beltrán.
“Me siento muy bien, excelente, no siento ninguna molestia ni dolor. Hoy mismo me van a dar el alta”, comenta la docente jubilada que prefirió atenderse privadamente en este centro, aunque —asegura— recibió un descuento del 35 % de la misión solidaria del Hospital de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.
Procedimientos mínimamente invasivos
Este nuevo servicio de Urología, apunta Beltrán, incluye espacios para modernos procedimientos mínimamente invasivos, como urodinamia, cistoscopia, biopsia de próstata y cirugías láser (renales, prostática). Al día, estima la especialista, se realizan entre siete y ocho cirugías y unos diez procedimientos.
A Flor Chóez, por ejemplo, le realizaron en pocos minutos una cistoscopía para examinar el interior de la uretra y de la vejiga mediante un tubo delgado equipado con luz y cámara. En este caso, este procedimiento fue realizado para retirar un catéter que fue colocado hace un mes, cuando le extirparon varios cálculos renales.
La adulta mayor, de 70 años, comenta que tras la intervención se ha sentido mejor y espera que no se vuelva a cerrar la uretra por los cálculos que, en su caso, se suelen formar rápidamente. Para evitar esto, asegura que cada cinco años le colocan este tipo de catéter.
La uróloga Mayra Beltrán destaca la cirugía prostática con láser —llamada Holep— que no deja heridas en el paciente, “ya que se trabaja por los conductos naturales, a través de la uretra”. “Se aísla la próstata de su lecho y se saca la próstata con un equipo que se llama morcelador, que la tritura y la absorbe”, refiere y explica que esta intervención se recomienda en caso de hiperplasia prostática benigna (crecimiento de la próstata).
Para prevenir, la experta sugiere que los hombres a partir de los 45 años se realicen un chequeo. Asimismo, a las mujeres se les recomiendan exámenes urológicos si presentan incontinencia, dolor al orinar, sangrado, dificultad para vaciar la vejiga.
F: El Universo
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