El voto nulo podría jugar un rol relevante según la magnitud en la que se presente en las votaciones del 13 de abril de 2025. Y tiene incidencia para los finalistas. Conozca más.
Desde que Leonidas Iza quedó en tercer lugar, tras las elecciones del 9 de febrero de 2025, se generó la expectativa de qué pasaría en la segunda vuelta con los votos que lo respaldaron. El apretado resultado fue: Daniel Noboa de ADN (44,17% de votos); Luisa González de la Revolución Ciudadana (44%); Iza de Pachakutik, (5,25%). El voto nulo alcanzó el 6,8%.
Sin embargo, Iza no ha logrado consolidar una sola postura hasta el momento, por lo que Noboa y el voto nulo se plantean como opciones para quienes rechazan al correísmo.
¿Aumentará el voto nulo en segunda vuelta?
Javier Rodríguez Sandoval, analista de opinión pública y comportamiento electoral, recuerda que la última vez que hubo un ascenso significativo del voto nulo fue en 2021. “Hubo una campaña masiva y explícita a la que se plegaron muchas personas, particularmente que habían votado por Yaku Pérez en la primera vuelta”. El nulo benefició a Guillermo Lasso, perjudicando a Andrés Arauz, que tuvo un déficit significativo, comenta. Se refiere a la segunda vuelta de 2021, donde el voto nulo fue de 16,66%.
“Ese voto nulo masivo venía sistemáticamente de las personas que habían votado por Pérez en primera vuelta. Eso muestra que puede haber un efecto cuando la campaña es grande, efectiva y hay un contexto para que eso ocurra”, añade. Pero aclara que no hay una regularidad con una mecánica para predecir el nivel del voto nulo, como ocurre con el voto blanco cuyo porcentaje siempre disminuye entre la primera y segunda vuelta. “Podría repetirse (el caso de Pérez), dependiendo de la magnitud” del voto nulo.
El experto compara las votaciones de la segunda vuelta de 2023 con la primera vuelta de 2025. Se enfoca en dos territorios importantes para la votación de Iza, la Sierra Centro y Pichincha, donde sumó cerca del 70% de votos. Su conclusión es que Iza le quitó más votos a Noboa que a González en esas localidades. “En la Sierra Centro, la expectativa razonable es que la ligera mayoría de esos votos se vayan con Noboa”, indica. Pero aclara lo que pasaría si esos votos se transforman en nulos: “En la Sierra Centro, un voto que antes fue a Iza y se convierte en nulo en segunda vuelta le perjudica a Noboa y le ayuda a González. En Pichincha, al revés. Un voto que fue a Iza en primera vuelta y se convierte en nulo, le perjudica a González y le beneficia a Noboa”.
Esto porque Rodríguez, en uno de sus artículos sobre las elecciones, apunta que los votantes de las parroquias con poblaciones indígenas cercanas al 20% (Pichincha) estuvieron más inclinados a votar por la RC como tendencia general en las elecciones anteriores.
Daniel Noboa y el voto nulo como opciones
No obstante, el peso del voto nulo cobraría relevancia si en efecto hay sectores que sostengan esa opción hasta el día de las elecciones, si no se deciden por una opción anticorreísta.
Anita Guamán, vicepresidenta de la Confederación del Movimiento Indígena de Chimborazo (Comich), comenta que el 22 de febrero hubo un debate amplio donde las estructuras analizaron el tema electoral en la Conaie.
“Nos enfocamos en el Gobierno de la Revolución Ciudadana (RC), donde estaba de presidente Rafael Correa. Nuestros dirigentes empezaron a retomar su memoria sobre los maltratos psicológicos y físicos que aquel Gobierno tenía en contra de nuestros líderes. Que eran maltratados, perseguidos, enjuiciados, asesinados, todo ese tipo de atropellos”, menciona Guamán.
Tomaron una decisión: “Definitivamente, no vamos a respaldar ni vamos a llegar a diálogos ni acuerdos con el correísmo y principalmente con González”. Dejaron expuestas dos opciones: “Votar por la reelección del presidente Noboa, y el voto nulo. Se ha consumado que sea un voto libre, un voto consciente”.
Esta posición fue trasladada al Consejo Ampliado de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) del 7 de marzo. Hubo reclamos y abucheos hacia los representantes de la Comich, señala Guamán, que estuvo presente. Además de eso, otro aspecto le causó preocupación: “No había el quórum necesario para sacar una resolución definitiva, no había presencia de la regional Confeniae de la Amazonía, tampoco estuvo la regional de la Costa que es la Conaice) y algunas organizaciones provinciales”.
La Conaie convocó para este 12 de marzo a una Asamblea Popular Plurinacional y llamó a participar a las diferentes “organizaciones sociales de izquierda” para definir acciones sobre la segunda vuelta y el Campo Sacha.
Guamán dice que de las pocas provincias que participaron en el Consejo Ampliado de la Conaie, una mayoría dijo “no al correísmo”. Por eso asegura: “Ya las posiciones están tomadas desde territorios, ya no es necesaria alguna Asamblea más (…), queda el voto libre o nulo, esas fueron las posiciones que en la mayoría mencionaron”.
El electorado no siempre sigue a los dirigentes
Gustavo Isch, consultor político, explica que algunas organizaciones de izquierda y otras que no lo son se pronuncian sobre el voto nulo porque eso les permite legitimarse en el contexto de la oposición que probablemente se produzca sea quien gane la Presidencia, dada la crisis que sufre el país.
Pero hace una observación: “Muchos ecuatorianos no quieren que ninguno de los dos gane, pero tampoco quieren votar nulo”. Añade que “desde 2023, los porcentajes de disminución del ausentismo bajan drásticamente. Eso quiere decir que a la gente a la que se le convoca a votar nulo, termina tomando una decisión”.
Ve que, al no haber unidad en el movimiento indígena, Iza intenta aglutinar a los sectores que no quieren votar por Noboa ni González. Menciona que, aunque las bases de Iza son los indígenas, ellos muchas veces no votan por la izquierda.
Respecto a la convocatoria de la Conaie, Isch ve riesgos por quienes asistan: “Eso puede ser hasta negativo para González, puede ser hasta contrapropaganda por dirigentes que están quemados, que están 30 años en la política, y no logran convencer más allá de sus enclaves ideológico y orgánico como el Partido Socialista o el mismo PK (…). Si salen a decir públicamente apoyamos a González, van a hacerle contrapropaganda, es mejor que se queden calladitos, les diría estratégicamente”.
Isch baraja dos escenarios: las bases decidirán por fuera de lo que los dirigentes les digan, y que el día de las elecciones la gente que no está anclada a ninguna estructura tradicional, que no revela su intención de voto, respaldará a una candidatura.
F-I: LA HORA